İsmail Hakkı Demir
29 Marzo 2020•Actualizar: 30 Marzo 2020
Un tejo (Taxus baccata) de aproximadamente 2.500 años de edad reta a los siglos desde la montaña de Balk, en el municipio turco de Andirin.
El árbol fue descubierto hace cuatros años de forma fortuita por un grupo de fotógrafos que se perdió en los bosques de la montaña.
El tamaño y forma del árbol les llamó la atención y a su regreso informaron de los hechos a la Dirección de Parques Naturales y Protección de la Naturaleza.
Un equipo de especialistas de la dirección se desplazó hasta el lugar donde se encuentra el árbol, a unos 80 kilómetros de la ciudad, y determinaron que se trataba de un tejo de unos 2.500 años.
En declaraciones al corresponsal de la Agencia Anadolu, uno de los fotógrafos que encontró el árbol, Arif Avize, expresa su satisfacción por haber descubierto el árbol milenario.
“En comparación con los otros árboles era bastante grande. Lo fotografiamos. Pensamos que podría ser viejo. Mandamos las fotografías a las autoridades pertinentes y solicitamos que se declarase como monumento”, cuenta Avize.
*Traducido por Daniel Gallego.